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sábado, 8 de mayo de 2010

Creando un camino propio.


Capítulo 1

América, Carolina practica su inglés, tan solo le quedan dos semana para poder volver. Aburrida comienza a comunicarse con los amigos de su país, incluso con algunos que ni había hablado.
Fue extraño pero ella misma se dio cuenta de que había personas con las que merecía la pena hablar, se podía pasar horas y horas charlando, recuerda como consolaba a aquella amiga que lloraba porque el chico al que quería se lo llevarían a otro país, ellos habían estado juntos pero lo dejaron y él dejó de quererla.

De una manera peculiar, él comenzó a hablar con Carolina, un chico moreno, normal como cualquier otro, pero tenía algo, no se sabe qué, si era su simpatía o su belleza, o su forma de hablar, pero a Carolina le despertó cierta curiosidad desde el principio, ya que todo comenzó por un dibujo, él le dijo que dibujaba porque se aburría y que le haría un dibujo, Carolina también dibujaba, pero ella lo hacía porque le encantaba, así que quedaba pendiente el dibujo de los dos. Ella lo hizo al poco tiempo y él quedó atónito. Ellos se conocían de antes pero él no sabía nada de que ella pintaba.

Se fueron haciendo muy amigos, él le contaba sus cosas a ella, y ella le contaba su viaje.Poco a poco todo ese verano, comenzó a tener un poco de sentido. Ella tenía algo claro, y es que sabía que él se iría a otro país, ya que su amiga Flor se lo decía continuamente, así que se tomó aquella semana como algo único, tenía el presentimiento de que esa amistad era para no perderla ni cuando él se fuese.Pasaban los días y poco a poco fue dándose cuenta de la persona que tanto tiempo tardó en conocer, se arrepiente de no haberla conocido antes. Flor tenía razón, él era increíble.El problema vino cuando él, Pablo, le dijo que se iría un jueves de agosto. Eso la entristeció, ya que ella seguiría de viaje, no podrían verse para despedirse. Pero eso no impediría que siguieran hablando todo ese tiempo, hasta que llegó aquel día…

Carolina seguía en América y a él le quedaban dos días para marcharse. Carolina estaba rara, todo empezó por una simple amistad llena de risas, con un final, muchos sentimientos, ellos se querían.
Carolina no admitía la posibilidad de quererlo, por lo menos su cabeza la negaba, tenía miedo por su amiga, ella lo estaba pasando muy mal, y no podía hacerle eso.

Miércoles, último día, hablan y ríen como es propio de ellos, se entienden y se dan cuenta que sólo un milagro podría hacer que se vieran.

Fue muy raro pero el milagro, no se sabe cómo ni por qué, pero ocurrió, no había billetes para coger el avión. Aquellos dos amigos se podrían ver, eso hizo que los sentimientos de Pablo fueran aun más fuertes hacia ella, y los de ella por él, pero era algo que no admitirían y Carolina se negaba a sí misma la posibilidad de enamorarse.Él la trataba como nadie, ella se sentía bien hablando con él.

Carolina deja América para volver a su pueblo, y allí ve a Pablo, pasa la tarde con el y los demás amigos. Ellos se trataban como sólo lo que eran, amigos, pero se notaba que había demasiado sentimiento entre los dos, aunque no lo querían ver.

Último día, Carolina se da cuenta de que realmente estaba equivocada.
Lo quería más que a nada, y es que llega a una conclusión, que el verano sin él, ya no era verano, porque ella quería pasarlo a su lado, porque ve que lo necesita, porque necesita su apoyo, su sonrisa para vivir el día a día, porque lo quiere, porque no sería capaz de seguir aquel verano, aquel verano que había comenzado a tener sentido gracias a él, porque se le acababa esa felicidad, porque le venía tristeza y porque él se había convertido en su alegría, esa alegría que antes ella veía imposible de tener, porque acababa de encontrar a alguien que la quería de verdad, y ahora todo se acaba con un simple ‘’adiós’’.

Capítulo 2

Llegó la hora de la despedida y él, empeñado en que Carolina estuviese presente en cualquier sitio a donde él fuese.
Ella estaba allí, junto con sus amigos, a los que conocía sólo de vista, ella callada, porque solo estaba allí por una cosa, él.
Carolina se dio cuenta de que todos la miraban extraño, y es que, mientras ella estaba en América, él se dedicaba a hablarles a sus amigos de cómo era Carolina, pero nunca admitía que la quería.
El tiempo pasaba y con él, Carolina iba cayendo cada vez más.
Pablo no quería dejarla, ya que iba siempre a su lado, su mirada era dulce y triste, y a la vez sincera, sus ojos eran verdaderos y únicos.
Él, que no quería dejarla y la acompaña a casa. Una vez en la puerta, ella le dice que no quiere que se vaya y lo abraza, ese abrazo fue único, porque ninguno de los dos quería soltarse, pero a la misma vez, sentían que los unía algo, y tras ese abrazo, se quedan mirándose el uno al otro, sin saber qué decir, y vuelvo ese último abrazo, y ella le da un beso en la mejilla, y con ese beso, todo termina. Él se queda mirándola sin saber qué hacer o decir, se gira y mirándola, desaparece.
Carolina se queda mirándolo y lo ve desaparecer y decide dejarle un mensaje que decía:

Se me a olvidado darte las gracias por soportarme que eso es complicado...darte las gracias por quererme, gracias por hacerme reír, gracias por los momentos de tonterías, gracias por acompañarme a casa, gracias por pasar la tarde conmigo, gracias por ser así, en resumen...Gracias por todo. ¿ Sabes ? TE NECESITO siempre…¿Por qué te quiero tanto justo cuando te vas? no lo sé pero solo me queda decirte…TEQUIERO, TEQUIERO, TEQUIERO, TEQUIERO. Allá donde estés cuenta conmigo…¿algún problema? yo estaré ahí, ¿si me necesitas? ...llámame. Pero nunca olvides algo por favor…que siempre, pase lo que pase...siempre estaré, un te quiero sin fin… Pablo & Carolina…Por siempre.
A lo que él le responde:
Mira Carolina no sé, es que madre mía, te quiero mucho, y te necesitaré, ¿por qué es así la vida?, porque me gusta una persona que con la cual estoy a gusto y me siento muy bien… ¿y me tengo que ir a la semana? porque es que eres una persona muy importante para mí y, si es que, te llamaré cada segundo de mi vida, te recordaré y te amarémadre mía si es que no sé si yo te gustaré o algo o tienes miedo a sentir algo por mi¿Por qué no quieres? ...¿porque me voy?Bueno y si te he acompañado es porque es mi obligación, porque no quiero que te pase nada y quiero pasar más tiempo junto a ti , una persona muy importante para mí y me duele no haberte dado el dibujo porque tu as hecho el tuyo con mucho cariño y esfuerzo ¿y yo qué? Nada, que tonto que soy dios mío. Siempre te recordaré ...recordaré esas tardes hablando contigo y nuestras tonterías y es que te necesito mucho, bueno Carolina, te quiero y siempre te querré y si me queda algo por decirte ya te lo diré, porque haré lo imposible por hablar contigo aunque sea lo último que haga ...y bueno ¡ah sí! Que me has hecho feliz, porque me has tratado muy bien y siempre has sido muy cariñosa comigo y ese cariño lo he cogido.Y bueno Carolina, que no te olvides de mí. Yo de ti, NUNCA ¿vale?te quiero mucho. CAROLINA & PABLO. Siempre juntos, aunque no estemos cerca. Te quiero.
Carolina comienza a llorar aquella mañana, desconsolada, él ya no está, y ya no la puede consolar, todo se ha acabado y con él, su felicidad se llevó.
Carolina se derrumba y decide dejarle el último mensaje:

Pablo no tengo miedo a sentir...lo que me pasa es que si que siento algo, pero ayer era algo muy fuerte y si hubiese dicho algo el dolor sería mayor, Pablo, llevo toda la noche llorando ¿sabes? me desperté a las cinco llorando...pensando que a las siete te ibas,pensado en el tiempo que te quedaba aquí...no podía... Y ahora tengo que ir a la playa con mi familia, intentaré reír aunque me cueste. Ahora no soportaré ir a los sitios donde tú estabas. Y tú de tonto nada, a mí me has hecho feliz porque cuando estaba contigo me sentía bien. Tu sonrisa siempre quedará en mí, me encanta. Ayer me mirabas y se me caía el mundo encima. Por favor, cuando llegues llámame o algo cuando puedas, necesito saber de ti, porque no se cuándo llegarás ni nada.Te quiero mucho, no lo olvides jamás, porque ahora solo me queda contar los días para que vuelvas, porque esto es una pesadilla, porque creía que lo tenía todo controlado… y te quería más de lo que pensaba…Porque te vi y todo se me vino encima y porque espero que allí estés bien.No pienses en mí, tú piensa en ser feliz, no te preocupes por nada, ni por el dibujo que me ibas a hacer, porque como un día tú me dijiste: - te lo llevas contigo y así me recuerdas. Te diría muchas cosas más pero me falta memoria para recordarlas todas.
y él le volvió a contestar:

No he parado de pensar en ti, Carolina. Haría lo que fuera por volver a verte y si te pudiera ver una vez más, sería la persona más feliz de la tierra. Porque te quiero y siempre te querré. Estoy triste porque sé que no te volveré a ver, aunque haré lo posible por venir pronto y volver a verte.
Te necesito, necesito que estés aquí a mi lado, junto a mí. Espero volver a hablar contigo pronto y poder escuchar tu voz. Te amo.

Y con esta frase, todo acabó.

Hoy, ya se han pasado cuatro meses, han sido cuatro meses desastrosos, llenos de recuerdos, llenos de tristeza, llenos de lágrimas, porque Carolina no lo olvida, y se aproxima la navidad, y piensa en lo bonito que habría sido todo a su lado. Ellos mantienen el contacto, aunque más de 10.000 kilómetros los separen, pero se quieren.


Y porque, hoy, yo, Carolina, aún lo espero.

Capitulo 3

Dicen, dicen, dicen.
Dicen que en la vida, por todo lo malo, siempre viene algo bueno.
Hoy, un día antes de nochebuena, vuelvo a mirar el calendario, y me doy cuenta de que ya son casi cinco meses sin ti, que mi corazón está roto, que mis ojos ya no pueden desprender más lágrimas, y miro tu foto, y vuelvo a recordar ese pasado tan feliz a tu lado, corto, pero muy feliz, y vuelvo a desprender más lágrimas, pienso en que voy a pasar la navidad sin ti, sola.
Me asomo a la ventana, y miro al cielo, y pienso en lo lejos que estas de aquí y en lo tonta que fui al haber estado tanto tiempo sin conocerte.Anoto un día más, pero esta vez me prometo a mí misma, intentar reír antes todo, y aprovechar cada minuto del día como si fuera el último en la vida, porque no se puede dejar pasar nada, vivo el día a día y poco a poco me voy levantando, me doy cuenta de que ya no soy una niña, que voy pensando cada cosa que pasa, que ya no soy la niña sin problemas y sin nada por lo que sufrir, ahora soy yo, soy Carolina.Voy a mi habitación y encuentro aquel papel roto, y me pongo a escribir como cuando era pequeña, que le escribía la carta a los Reyes Magos, y me entra la ilusión al recordar que era feliz por cualquier tontería, por un momento me siento más pequeña.

Y aunque sigo pensado y buscando el por qué pasa todo esto así, me fijo en que me quieres y que sé que tú también sufres, me pongo por un momento en tu piel, y me asusto, porque debe de ser muy complicado todo aquello, vida nueva, amigos nuevos, casa nueva, y un gran camino por descubrir.
No te preocupes por mí, yo estaré bien, me decías, pero los dos sabíamos que tu no estabas bien, que necesitas volver y que te cuesta vivir en un sitio nuevo, porque a mi me cuesta levantarme cada día y pensar que mientras yo estudio, tu duermes, porque la hora cambia y tu vas con siete horas de retraso.Porque ya no me levanto con la ilusión con que la que antes me levantaba, era una ilusión tonta pero era lo único que me hacía dar el paso para poder seguir día a día.Porque eres lo único por lo que vivo, porque cuando no tengo ganas de estudiar, pienso por lo que estás pasando tú y eso me ayuda a poder coger el libro y memorizarlo todo, por ti he decidido seguir y pensar que en un futuro, volveré a reír y a conocer el antiguo mundo feliz.

Capítulo 4

Ya se han pasado ocho meses desde su marcha, y quiero decir que me ha vuelto la ilusión, no lo sé, pero aunque me ha costado, me siento feliz.
Hoy por hoy no sé nada de Pablo, pero sigo rezando por él, para que siempre, esté donde esté, le vaya todo muy bien.
Aunque me vuelva a enamorar, él siempre quedará en mi memoria, porque al fin y al cabo, algún día formó parte de mí y lo recordaré con mucho cariño.



FIN.
1 de abril de 2010.

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